Murtas

Historia

El hallazgo de hachas y otros restos de la Edad del Bronce permiten asegurar que en este lugar hubo asentamientos humanos desde el Neolítico, hacia el 9000 a. C. Durante el periodo nazarí perteneció a la tahá de Sahil –Mecina Tedel era entonces una alquería- y tras la conquista por los Reyes Católicos en el siglo XV sufrió la presión cristiana que terminó en un levantamiento general de los moriscos bajo el caudillaje de Abén Humeya. La expulsión con la que terminó la revuelta provocó un despoblamiento que se solventó con la llegada de colonos desde Galicia, León, Asturias y Castilla. Durante el siglo XIX despertó en esta localidad una floreciente industria de vinos y sedas.

Fiestas

En honor de San Miguel Arcángel, a finales de septiembre, se celebran las fiestas patronales que incluyen una ya tradicional degustación popular de ‘migas’. En el anejo de Mecina Tedel, las fiestas son en la primera semana de julio y se dedican a San Fernando. El 3 de mayo, festividad de la Santa Cruz, se suele ofrecer una representación de Moros y Cristianos, aunque últimamente, por razones presupuestarías, no se da todos los años.

Lugares de Interés

Hay restos de un castillo árabe al que se conoce como La Juliana. La iglesia parroquial de San Miguel, de estilo neoclásico, se edificó en el siglo XVIII, y la ermita de la Santa Cruz, de finales del XIX, señala la entrada al núcleo urbano. La llamada Fuente del Cuartel, en el lugar en que se asentaba hasta hace unos años la casa-cuartel de la Guardia Civil, conserva un valioso lavadero público recientemente restaurado. También hay yacimientos arqueológicos del Neolítico. Peculiaridades Murtas es la cuna de los ‘trovos’, improvisados versos muy típicos en toda la Alpujarra, que sirven para establecer una curiosa comunicación entre los troveros y que ha dado lugar a la convocatoria de concursos y exhibiciones. Se mantiene la tradición de las llamadas ‘canciones de la rueda’, que se entonaban cuando se acudía a pelar almendras y con las que se establece una especia de ‘pique’ entre los distintos barrios. También se conservan bailes antiquísimos como el ‘robao’ o la ‘mudanza’. Murtas fue sede del Festival de Música Tradicional de la Alpujarra en 1983 y ha vuelto a serlo en 2002. Lo más característico sin embargo es el increíble y extenso panorama que se divisa desde la cima del Cerrajón, justo encima del pueblo, que alcanza desde las cumbres de Sierra Nevada hasta la costa del Mediterráneo.

Gastronomía

DULCES Y AROMAS DE MIRTO. Su abigarrado urbanismo encierra mucho dentro del campo palatal. Por ejemplo sus cultivos de almendras son propiciatorios para la gama de dulces que han dado renombre al pueblo. Igual que una recuperada bodega que promete ofrecer vinos interesantes de los muchos que se producen en la comarca. Sus buenas ollas y pucheros cuecen mejor gracias a las aguas de la Fuente de Inotes y el olivo ofrece aceites loables y sus higueras en los balates tienen jugosas brevas e higos que también integran como materia prima algunos dulces. Soplillos 450 gr de almendras 450 gr de azúcar 4 claras de huevo 1 limón mantequilla Elaboración Tostadas las almendras previamente descascarilladas, se pican bien hasta alcanzar el tamaño de un granizado. Batimos las claras de los huevos añadiéndole el zumo del limón y un poquito de ralladura al gusto. Añadir el azúcar a la crema y ligar todo, lentamente con las almendras picadas. En una lata de horno untada con mantequilla se van colocando en pequeños montículos de masa, separados entre si de forma regular. Listo el horno bien caliente se ponen y deja hacer hasta que suban y cuajen. Ojo con que no se quemen.

Fuente: IDEAL