Almegíjar

Historia

Enclavado en pleno parque natural de Sierra Nevada, en su vertiente sur, próximo al río Guadalfeo, la historia de este municipio está unida a la de los demás pueblos y villas de la Alpujarra y condicionada por su aislamiento geográfico y malas comunicaciones. Su momento más importante lo tiene en la época árabe, sobre todo gracias a la producción de seda en toda la zona. Tras la conquista de Granada, durante los últimos años del siglo XV, su población sufrió, como en todos los alrededores, la presión de las autoridades cristianas contra los moríscos y en consecuencia participó del levantamiento liderado por Aben Humeya, o Fernando de Válor, a mediados del XVI. La posterior expulsión de los moriscos dejó el municipio muy despoblado hasta la llegada de campesinos procedentes de Galicia, León, Asturias y Castilla.

Fiestas

Las fiestas patronales se celebran en Almegíjar en honor del Santo Cristo de la Salud los días 13 al 15 de septiembre, siendo el 14 el más importante con función religiosa y procesión. También es fiesta local el 21 del mismo mes, celebración de la Octava, y a partir del año próximo lo será el 25 de abril, San Marcos. Antes se celebraba San José, el 19 de marzo. El santo patrón sale de nuevo en procesión el Viernes Santo, fecha en la que el desfile profesional llega hasta el paraje del Calvario, en el Tajo de la Cruz. En el anejo de Notáez tienen lugar las fiestas a mediados , en honor de la Virgen de la Cabeza.

Lugares de Interés

Almegíjar cuenta con una magnífica iglesia construida el 1651, en la que se conserva un hermoso retablo que acoge la venerada imagen del Santo Crísto de la Salud. También tiene una fuente y un lavadero público, igualmente del siglo XVII, que van a ser próximamente restaurados. Peculiaridades De arquitectura eminentemente alpujarreña, calles empinadas y estrechas, y casas con tejados planos de pizarra, Almegíjar disfruta de una temperatura ideal en verano, lo que permite espléndidas cosechas de frutales, aceite y almendras. Tiene también huertos familiares donde se cultivan hortalizas. En la festividad de San Marcos, todos los vecinos salen de romería al campo y consumen los tradicionales hornazos, panes de aceite con un huevo duro dentro. En el paseo Camino de la Cruz, adornado con numerosos pinos y cipreses, tiene lugar la noche del Viernes Santo un respetuoso Vía Crucis. En el anejo de Notáez, con un centenar de vecinos, está prohibido el acceso de los coches al casco urbano para no perjudicar la proliferación de hermosos y floridos jardines que se da en el lugar.

Gastronomía

TIERRA DE DIBUJANTES Y CURANDEROS. Un pueblo más de la Alpujarra..? Ni mucho menos. Más bien, uno de esos destinos situado cerca, pues Orgiva no anda lejos, pero lo suficientemente distante para mantener su identidad e idiosincrasia, sobre todo a la hora del comer. Como pueblo serrano y por su enclave geográfico ofrece una serie de condumios y yantares comunes a otros pueblos de su entorno: guisos recios en invierno, postres de clara herencia morisca y suaves elaborados para los días estivales tan caluroso en la zona. Cuenta con un par de panaderías y la fama de un curandero y dos ilustres periodistas que saben de la gastronomía local como nadie y la llevan a cualquier punto donde se encuentran. Se trata de los hermanos Martín Morales, tanto Paco, dibujante y periodista gráfico, como su hermano Ricardo, fotógrafo y editor gráfico. Cercana a Torvizcón, Notáez mantiene la tradición de las matanzas invernales que les proveen y suministran de excelentes embutidos, chacinas y perniles, que junto al resto de los productos cárnicos del porcino conforman la despensa habitual de las familias serranas, que complementan su alimentación con productos huertanos de sus pequeños bancales y los pescados que hoy llegan con más celeridad y hábito, que antaño. Papa Viejos Huevos 1 vaso de leche 1 kg de harina Canela en polvo Sal, aceite, y azúcar. Elaboración: Batir los huevos, añadir la leche con un pizca de sal y agregar la harina. Se fríen porciones echadas con la cuchara en una sartén con aceite y se rebozan, una vez fritos, con canela y azúcar.

Fuente: IDEAL