Los caminos históricos de la Alpujarra Media y La Tahá

La huella del medioevo en La Alpujarra es muy fuerte en lo que se refiere a la percepción general del paisaje, pero muy escasa en lo relativo a restos patrimoniales concretos. Se mantiene el espíritu que forjaron, primero los mozárabes, después los moriscos, pero apenas encontramos elementos físicos de esa época. Las grandes excepciones son las acequias y, sobre todo, los caminos. Una buena parte de la red de caminos de la zona que ha sido declarada Sitio Histórico, es de origen medieval.

Hay además, algunos elementos puntuales que sabemos que son medievales, porque aparecen recogidos en la documentación que los castellanos elaboraron tras la guerra, como es el caso de algunas eras y albercas. Además, por supuestos, de algunos puentes de clara factura medieval (Fondales, Mecina Bombarón, etc…).

El itinerario de la ruta, recorre buena parte de estos caminos medievales y, en lo posible, nos permite conocer las huellas materiales del medioevo.

Ámbito geográfico

El tramo de camino cuyo recorrido se propone, se encuentra dentro del Sitio Histórico de la Alpujarra Media y La Taha, comenzando en el término municipal de Pórtugos y finalizando en el de Juviles.

En lo posible se ha intentado hacer una ruta continuada a través de caminos de origen medieval, aunque hay algunos pequeños tramos en que no ha sido posible asegurar la datación histórica y, en un pequeño tramo del Caminillo Viejo de Nieles, el camino medieval desapareció al construir la carretera, por lo que el senderista discurrirá unos minutos por ella.

Descripción General del itinerario principal:

El itinerario que le ofrecemos, comienza en Pórtugos, y desciende a Atalbéitar encaminándose hacia Ferreirola, tomando luego el camino que va a Busquístar, ascendiendo el camino por la escarihuela del Helechal o del Portichuelo, hasta conectar con la carretera en el Portichuelo de Cástaras.

Después, continúa por el Camino Real de Cástaras a Trevélez, documentado en el Libro de Apeo de Cástaras de 1574, por lo que su origen medieval es incuestionable, y que llega al Barrio Alto de Cástaras. Desde aquí continuamos hasta la “Piedra Horá”, situada sobre el Barrio Medio para enlazar con el denominado “Caminillo Viejo” , que termina al pie de la chimenea de condensación del vapor de mercurio de la minas de Mancilla. Continúa el camino por la carretera que une los núcleos urbanos de Cástaras y Nieles, hasta llegar a este último, en donde, desde la plaza y tras pasar por el lavadero prosigue por el Camino de las Eras para descender por el camino de la vega de Nieles, documentado en los libros de apeo del XVI. Cruza el río de Nieles y asciende por la loma de Lobrasán hasta llegar a la acequia y camino del mismo nombre, continuando por la misma en dirección noreste hasta el portillo existente entre el Peñón Hundido y el Cerro de las Eras, lindando ya con el término de Lobras. Desde el Cementerio de Tímar se toma el tramo del Camino Medieval de Juviles, o Camino del Riachuelo, que lleva hasta la localidad citada.

Alrededor de este itinerario principal, existen otros caminos datados como medievales que pueden formar itinerarios complementarios o alternativos.

Tramos señalados

TRAMO 1. Camino de Pórtugos a Ferreirola y Busquístar.

Se inicia la Ruta en el pueblo de Pórtugos. En su entrada, viniendo desde la carretera, que pasa por el Barranco de Poqueira, dirección a Trevélez, se encuentra la señal de inicio de este primer tramo. Comienza la bajada hacia Atalbéitar, coincidiendo con el GR7. Desde Atalbéitar, hermoso núcleo de población en el que merece hacer parada, descenderemos hasta Ferreirola, pasando junto al lavadero, recuperado recientemente. Saliendo del pueblo, caminaremos hacia Busquístar, final de este tramo, pasaremos por la Era del Trance, desde la que se divisan numerosos caminos de origen medieval que suben a la sierra y comunican con el valle del Guadalfeo.

Tramo 2. Busquístar al Portichuelo de Cástaras.

Desciende desde el núcleo urbano de Busquístar hasta el río Trevélez y después sube por la Carihuela del Helechal hasta el Portichuelo, cruzando la acequia de Almegíjar, cuyo origen es medieval. Desde el Portichuelo, atravesando la carretera, se inicia el Camino Real de Trevélez, que coincide con la vía pecuaria Cañada Real del Portichuelo de Cástaras.

Tramo 3. Portichuelo de Cástaras a Nieles, a través del Camino Real de Trevélez

Comienza en los prados altos de Cástaras, donde existen cortijos abandonados que conservan la tipología de los cortijos de verano de Cástaras, de una sola planta, así como otros elementos etnológicos (eras, hornos y albercas). Buena parte de este camino histórico se encuentra empedrado y está documentado en el libro de apeo de Cástaras y Nieles (1.574). En los censos del XVIII, incluso se hacía constar el presupuesto de mantenimiento y los contratos de trabajo que se aprobaban anualmente para este importante camino. En la zona de los Prados de Villareal, el camino cruza bajo un túnel de cantería, realizado en el primer tercio del siglo XX, para proteger a los viandantes de la caída de materiales de las vagonetas mineras. En esta zona de los Prados, acamparon las tropas castellanas en la última campaña de la guerra contra los moriscos (s. XVI), antes del ataque final a la fortaleza de Juviles.

El Caminillo Viejo, parte del Barrio Medio de Cástaras y enlaza los lugares de Cástaras y Nieles, discurre por la ladera sur del Cerro Mancilla en su mayor parte por terreno rocoso y sin cultivos. Ofrece unas hermosas vistas sobre la Contraviesa y la Rambla de Cástaras y facilita la conexión con los restos de las minas de mercurio de Mancilla, cuya explotación se inició en el primer tercio del siglo XIX y que hoy en día se encuentran abandonadas.

(Camino Documentado en el libro de apeo de Cástaras y Nieles. 1.574)

Tramo 4. Nieles a Juviles

El camino de la vega de Nieles, da acceso a dicha vega, en la cual se mantienen cultivos tradicionales de huerta y árboles frutales, con la estructura típica en bancales sujetados por balates de mampostería en seco y regados por acequias de tierra. Expresamente declarado BIC, su origen documentado es tardomedieval (s. XV).

Partiendo de las eras de Nieles, recorriendo la vega, enlazamos con el Camino de Lobrasán y la acequia de Lobrasán.

Se continúa la ruta cruzando el río Nieles para ascender por el camino al Cortijo de Lobrasán y continuar por la acequia del mismo nombre. Se nos presenta aquí, un entorno de cultivos de secano destacando el almendro, la higuera y el olivo. Ofrece unas magníficas vistas sobre el caserío de Nieles y su entorno agrícola, aportando como valor, una visión completa de la adaptación del espacio urbano y agrícola al entorno. Este tramo no es un camino medieval, aunque pro-cede del camino de servicio de la antigua acequia. En las inmediaciones, se mantiene en pie buena parte de la arcada del acueducto que servía el agua a los cortijos de la vega, que está expresamente declarado BIC.

Seguimos la ruta por el Camino Viejo de Tímar a Juviles, o del Riachuelo. Comienza desde el portillo existente entre el Peñón Hundido y el Cerro de las Eras rodeando el Peñón Hundido para llegar a la era y alberca. Pasa junto al cementerio de Tímar y las minas de mercurio llegando al camino de Tímar a Juviles que asciende hasta esta última localidad por la margen izquierda del río Nieles. Es un recorrido de importante valor histórico y etnológico al encontrase en el mismo dos eras y una alberca ya citados en 1589, por lo que su origen debe ser muy anterior, así como restos de arquitectura industrial de las minas de mercurio.

En el pueblo de Juviles, llegaremos al punto y final del recorrido. En la Plaza del pueblo, se ha ubicado un cartel de señal de fin de trayecto y de inicio, puesto que la Ruta Medieval puede recorrerse en sentido inverso. El senderista, podrá observar, que cuando recorre la ruta por zonas urbanas, se han colocado en algunas de las esquinas de los barrios señales cerámicas que indican el sentido de la ruta a través de las calles.

En este punto del recorrido, en Juviles, si aún le han quedado fuerzas, si lo desea el senderista, puede conectar desde la Plaza de Juviles, con el Camino del Fuerte, que nos permite acceder a los restos de la gran fortaleza de la Alpujarra Media, conocido como el Castillo de Juviles, reducto de resistencia frente a las tropas castellanas, y del que ya se tienen noticias en el siglo IX. Aún quedan importantes restos de sus nueve torres y paños de muralla, así como tres aljibes. El castillo fue destruido totalmente por las tropas castellanas tras su victoria frente a los moriscos, para evitar que pudiera utilizarse en el futuro como reducto de rebelión.

Vengan y disfruten de la Ruta Medieval, descubran una Alpujarra distinta.