Ruta Minera

Evolución de la técnica minera en la Sierra de Lújar

En la época de principios de siglo XX, con las sociedades de las familias malagueñas Heredia, Larios y Huelin y la granadina Rodríguez Acosta, las técnicas de explotación eran muy precarias.

Sin luz ni agua en la mina, la forma de iluminación en las galerías dependía de candiles de aceite. El minero únicamente ganaba por cantidad de mineral puro extraído. Por esto, el sistema de galerías era muy anárquico, siguiendo la veta de mineral, y lo suficientemente anchas para poder avanzar arrastrándose en muchos puntos. Se extraía el mineral con cinceles, pudiendo avanzar unos 20 centímetros por jornada de trabajo.

Con Luis de Pelsmaeker, se trabajaba en condiciones similares, aunque las galerías eran algo más amplias y se explotaba con criterios mineros mas consolidados.

La llegada de Peñarroya en 1950, supone un avance en la técnica minera. Empiezan a utilizarse explosivos y perforación con aire e inyección de agua.

Las galerías pasaron a tener dimensiones aceptables (1,50 x 1,20 metros) y vagones tirados por mulos eran utilizados para sacar el mineral de la mina. Algo que un neófito en la materia puede dar por supuesto, resultó ser todo un avance hace tan solo 50 años.

El sistema de explotación a diario, consistía en sacar el mineral del día anterior, perforar, cargar el explosivo, y realizar la voladura para empezar de nuevo al día siguiente.