Lobras

Historia

El origen de este pequeño municipio se remonta a los primeros años de la dominación islámica, si bien es posible que hubiera algún asentamiento anterior al hilo de una antigua explotación de mercurio que ahora está inactiva. Tras varios siglos de tranquilidad, conoció primero la guerra de la Reconquista y más tarde los violentos episodios provocados por la rebelión de los moriscos y su expulsión tras la represión llevada a cabo por los ejércitos de Juan de Austria. Desde el despoblamiento del siglo XVI, jamás ha sido un núcleo grande de población y ahora alcanza índices bajísimos debido al envejecimiento natural; aunque hay esperanza de recuperación gracias al turismo rural.

Fiestas

En honor de San Agustín, a finales del mes de agosto, celebra Lobras sus fiestas patronales y populares. También hay celebración festiva el 15 de agosto con la Asunción de María. En el anejo de Tímar las fiestas se celebran en el mes de mayo dedicadas a la Ascensión de Jesús y las de la cortijada de Los Morones se dedican a San Agustín pero se celebran a finales de julio.

Lugares de Interés

El anejo de Tímar es por sí mismo todo un patrimonio ya que su configuración urbana parece retenida en el tiempo y se respira en él un ambiente tranquilo y solitario. En este lugar quedan restos de unos aljibes y de una fortaleza mozárabes. En Lobras la iglesia parroquial de San Agustín fue edificada en el siglo XVI con estilo mudéjar. La de Tímar en cambio se encuentra en pésimo estado de conservación. Peculiaridades Se mantiene desde hace casi siglo y medio la tradición de sacar en procesión el día de Navidad una imagen de Jesús conocida como el Señor de la Ascensión, a la que se pidió protección durante el trágico terremoto de 1884. Se ha perdido, por el notable descenso de la población joven, la costumbre de colocar ramos en las puertas de las casas donde vivían mujeres solteras el día de San Juan Bautista. Cabe destacar que aunque los vecinos entre Lobras y Tímar apenas superan el centenar y medio, todas las viviendas de ambos núcleos se encuentran en buen uso debido sobre todo a que han sido adquiridas por familias de otros lugares que las utilizan como segundas residencias.

Gastronomía

FLORES, FRITAILLA Y AGUARDIENTES. Por San Agustín celebran "como Dios manda" al patrono. Dulces y aguardiente por la mañana, arroz popular, chocolate con churros de madrugada y su plato típico de Fritailla. En su término se producen almendras, aceite y maíz. Y como no, vino que se elabora para consumo familiar. Riegan con aguas de la Sierra sus huertas y logramos tener dos de sus recetas más típicas. Fritadilla de San Agustín (Comida tradicional del día de San Agustín) Carne de cordero o de cerdo troceada Pimientos verdes Berenjenas Tomates Pimientos asados Aceite de oliva virgen extra Se fríen en aceite de oliva trozos pequeños de carne de cordero o de cerdo. En el aceite sobrante de haber frito la carne se fríen pimientos verdes, berenjenas, tomates y pimientos rojos previamente asados, todo ello bien picado. Se mezcla todo y se va cociendo hasta que la carne esté blanda. Y de postre uno muy antiguo y raro de encontrar en otros lares. Flores de calabaza Harina Huevo Leche Aceite de oliva virgen extra Buscar y cortar las flores masculinas, que son mayoría, de la calabaza al amanecer. (Las flores femeninas se distinguen por su cáliz más abultado). Se hace una masa con harina, huevo y leche donde se rebozan ligeramente y se fríen, con sumo cuidado para que no se rompan, en aceite de oliva virgen extra.

Fuente: IDEAL