Trevélez

Historia

No están claros los orígenes de este municipio, aunque todo parece indicar que sus primeros habitantes se asentaron aquí antes de la islamización de la comarca. También hay disparidad en cuanto a la procedencia del nombre: del latín velex, que significa valle, por los dos ríos que circundan la población, el Chico y el Grande, y la zona del centro; o directamente del árabe "belex" que sería barrio o más exactamente "Trebelex", tres barrios que es lo que en realidad tiene. Una leyenda habla de tres hermanos apellidados Vélez que construyeron sus viviendas separadas entre sí y dieron origen a los tres barrios, Alto, Medio y Bajo, que terminaron por unirse. Los primeros datos escritos se remontan al siglo IX, etapa mozárabe, y se sabe que durante el periodo nazarí perteneció a la tahá de Juviles. Tras la conquista se unió a los rebeldes moriscos y cuando éstos fueron expulsados en el siglo XVI se repobló el término con colonos de otros reinos españoles. Tenía antes de eso una mezquita mayor y dos rábitas, así como buenas cosechas de trigo y cebada. En los siglos posteriores, hasta nuestros días, desarrolló, gracias al clima que disfruta, una importante industria chacinera que ha hecho famosos sobre todo sus jamones.

Fiestas

En honor de San Antonio, con representación de Moros y Cristianos, tienen lugar las fiestas patronales de este municipio en torno al 13 de junio, aunque el 15 de agosto se repiten para que participen de ella los emigrantes que regresan a pasar sus vacaciones con las familias, con procesión y verbena. El 4 de agosto se inicia la romería de la Virgen de las Nieves hasta el pico del Mulhacén, se duerme en el paraje de Siete Lagunas, se oye misa después del alba y se regresa para tener fiesta y baile la noche del 5 en el Barrio Alto. En octubre, generalmente los días 19 y 20, se celebra una antigua Feria de Ganado.

Lugares de Interés

El casco urbano es realmente peculiar pues conserva gran parte de sus atributos islámicos y una arquitectura típicamente alpujarreña. En cuanto a patrimonio, la iglesia parroquial de San Benito, en el Barrio Bajo, es del siglo XVI, mientras que la ermita de San Antonio, en el Barrio Medio y junto al Ayuntamiento, es mucho más moderna. Sin embargo su principal riqueza es la Naturaleza, dado que se trata del pueblo más alto de España, a casi 1.500 metros sobre el nivel del mar. Los parajes naturales de excepcional belleza abundan aquí, tales como Siete Lagunas, donde nace el río Trevélez; Pico del Rey, Alcazaba, Vacares, Cerro Pelao, Horcajo, Río Juntillas, Peñabón, Peña Cabrera y el mismísimo pico del Mulhacén. Peculiaridades Este lugar es ideal para practicar senderismo y otros deportes de aire libre, entre ellos la pesca por la abundancia de truchas de la especie conocida como Arco Iris. En sus montes abunda la cabra hispánica. En cuanto a tradiciones, las más conocidas son la romería a la Virgen de las Nieves, con pernocta en plena sierra, y la de Moros y Cristianos. Pero también se encienden los ‘chiscos’ (hogueras) por San Antón, el 17 de enero, algo que para evitar su desaparición ha abanderado ahora la Asociación de Mujeres, y en San Juan, 24 de junio, es costumbre robar macetas para regalar a las mozas casaderas, lo que se sustituye también por ramos, que en el caso de pretender demostrar rechazo han de ser de higuera.

Gastronomía

JAMONES CON CHORRERAS De todos es conocido este destino cibárico de la Alpujarra. Su nombre ha sido marchamo de garantía a la hora de comprar un pernil serrano. Leyenda e historias, más o menos exageradas y adaptadas, refrendan las excelencias de estos jamones que se curan gracias al clima de estas cumbres, entre otras cosas. Pero Trevélez como población alpujarreña cuenta con otros pilares coquinarios como son sus embutidos, guisos, pucheros, migas, dulces y salmónidos como las truchas del río que atraviesa la población y que dan mucho juego ayuntadas con las sempiternas lonchas de jamón. Hoy el pueblo está lleno de secaderos de jamones, bares y restaurantes para poder comprar perniles y comer casi de todo. Sopa de ajo con jamón 8 dientes de ajo 1/2 Kg de pan casero 1 dl de aceite de oliva virgen extra 180 gr de jamón 1 cucharada de pimentón 1 litro de caldo de ave 3 huevos Sal Elaboración: Dorar los ajos en el aceite de oliva y el jamón picado, cuando dore añada el pan en finas rebanadas y el pimentón, eche el caldo caliente y cocer 20 minutos. Toque ligero de sal y retirar del fuego; se añaden las claras removiendo y antes de servir echen las yemas para que resulten líquidas y calientes a la vez.

Fuente: IDEAL