Bubión

Historia

Colgado materialmente del barranco del Poqueira, en el corazón de la comarca de la Alpujarra, el municipio de Bubión forma con los de Pampaneira y Capileira un núcleo que ha sido declarado Conjunto Histórico Artístico y que conserva la fisonomía propia de los antiguos pobladores bereberes. El origen de esta población está documentado que es preislámico y podría ser latino. De cualquier modo alcanza más relieve en la época árabe, durante la que desde el siglo XIII formaba parte de la taha de Poqueira. En la sublevación de los moriscos, sin embargo, sus habitantes apoyaron decididamente la causa del caudillo Fernando de Válor, Abén Humeya, y al ser derrotados por Juan de Austria pagaron las consecuencias y fueron expulsados en su mayoría, quedando muy despoblado el lugar como casi toda la provincia. Más adelante se repobló con colonos llegados desde otros reinos españoles.

Fiestas

Ni más arriba, ni más abajo, me quedo aquí. Esta es el eslogan que Bubión ha extendido por toda la geografía mundial, con el fin de publicitar el encanto que le caracteriza. Los patronos son San Antón (17 de Enero) y San Sebastián (20 de Enero), compartiendo ambos santos, no sólo el patronazgo; también comparten el salir juntos en procesión durante dos días seguidos, cambiando el orden del cortejo. Las fiestas se celebran durante el mes de agosto. Como broche final a las fiestas, se celebra el “entierro de la zorra”, donde se construye un muñeco que recrea al raposo relleno de cohetes. El mismo se procesiona por las callejas de Bubión para finalmente prenderle fuego. Por desgracia, se ha perdido una ancestral tradición, como era las representaciones de moros y cristianos. La misma quedo prohibida durante la dictadura franquista para ser nuevamente rescatada tras las primeras elecciones democráticas. Sin embargo, la experiencia duró sólo unos años, estando de nuevo condenada al ostracismo.

Lugares de Interés

Calles empinadas y viviendas situadas de manera escalonada, con tejados planos de pizarra, que sirven de terraza a la situada más arriba. Casas adaptadas al terreno montañoso sobre el que se asientan. Este es el paisaje urbano que Bubión ofrece al que lo habita y al que lo visita. Son muchos los encantos de esta hermosa población. Situada en la parte más baja del núcleo urbano, al borde del barranco sobre el río, se levanta la iglesia parroquial de estilo mudéjar, construida en el siglo XVI. Junto a ella se conservan restos de un antiguo torreón árabe de la época nazarí, que sirvió de baluarte a los seguidores de Aben-Humeya. En la plaza de la iglesia, se levanta una hermosa y refrescante fuente, que vierte el líquido elemento por cuatro caños de cruz. Igualmente en esta plaza se encuentra la Casa Alpujarreña. Construida durante la reconquista, la casa ha sufrido diversos arreglos. Se trata de una casa típica de la comarca, apoyada directamente sobre la roca del subsuelo. Merece la pena visitar este museo con el fin de conocer las costumbres de los alpujarreños. Y sin duda, en Bubión debemos preguntar por el Castaño gordo, aquel que dio cobijo a seis escuderos del comendador de Castilla y a sus caballos.

Gastronomía

A LA SOMBRA DE CASTAÑOS Y CEREZOS. Situado como árbitro entre las populares villas de Pampaneira y Capileira, este pueblo, enclavado en el corazón del barranco del río Porquería, goza de mucha fama por la Villa Turística de Andalucía. Como su topónimo induce, en este pueblo el agua mana y "bulle" por doquier, cosa que a los "bubioneros" les viene muy bien a la hora de guisar y elaborar sus panes con tan ricas aguas naturales o regar las pequeñas huertas que se encuentran hasta en el propio casco urbano. No faltan los clásicos platos de la comarca y sus afamados perniles y chacinas a disfrutar a la sombra de los castaños, toda una leyenda en el pueblo, y los cerezos. Sopa alpujarreña o de almendras 2 rebanadas de pan 80 gr de almendras 100 gr de jamón picado 1 tomate maduro 1 cebolla mediana 4 dientes de ajo 1 huevo y aceite de oliva virgen extra. Elaboración: En una sartén se fríen los trozos de pan en cuadraditos, reservándose. En el mismo aceite se doran los ajos y las almendras, majándose todo en un mortero hasta lograr una pasta. Se quita aceite de la sartén y se hace un sofrito y se pone el tomate y la cebolla muy picados. Cuando está el sofrito hecho, añadir el jamón en taquitos muy pequeños y se saltea. En una olla con agua se echa el sofrito y el majado del mortero y dejar hervir hasta que ligue todo. Dar toque de sal y añadir el pan frito con el huevo cocido picado por encima.

Fuente: IDEAL